De pequeña era una niña delgada. Mi madre quería que fuera a ballet, pero yo no quería. Por otro lado y de forma contradictoria a mi no me gustaba comer, tanto que mi madre tenía que obligarme a hacerlo, de una forma violenta y entre llantos. Al final me acostumbré a no dejar Nada en el plato.
De adolescente era una chica rellenita, era siempre la mejor amiga de la delgada y guapa de la clase.... la verdad es que no se como lo hacía, ya van 3 ex-mejores amigas así. Mientras ellas me hablaban de lo bien que les iba con sus novios o lo increíble que había sido su primer beso yo sonreía en sillencio.
Después empecé a ver blogs de Ana y Mía. Los miraba e intentaba hacer lo que ellas, es decir estar días sin ayunar(nunca vomitar) y al final después de varios días comiendo lo menos posible lo dejaba y eso provocaba que mi peso aumentara drásticamente durante varios días. Cuando ya fui un poco más mayor empecé con mía en varias ocasiones. Nunca duró más de dos o tres semanas, pero me gustaba ya que bajaba de peso.
Despúes lo volví a dejar por una u otra razón y mi peso aumentó de una manera aun más drástica.
Yo misma tengo la culpa de esto. No se si alegrarme o entristecerme de no haber podido continuar con Ana y Mía durante más tiempo. Tal vez ahora sería delgada y perfecta o tal vez estaría sumida en la misería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario